South America arrow Voluntarios arrow Experiencias 2009   Thursday, 09 de September de 2010
Experiencias de voluntarios 2009 PDF Imprimir E-Mail

Los artículos más recientes de este año han sido escritos por Pia, Alba y Belén.

 

La experiencia de PIA

 

A pesar de que (niña del centro) había trabajado para otros orfanatos antes, el tiempo que pasé en la Casa do Caminho fue una experiencia totalmente nueva para mí. Era la primera vez que trabajaba en un país de habla no inglesa. Tenía miedo de que mi portugués no fuera suficiente. Pero como estaba principalmente en torno a la población local, adqurí el idioma de forma rápida, y después de un corto período de tiempo no tuve problemas para expresarme.

En mi opinión, Casa do Caminho es una organización muy bien organizado. Me sentí totalmente cómodo en el grupo de voluntarios en el que he encontrado algunos amigos muy íntimos. También me gustó mucho conocer a gente de todo el mundo.

 La primera vez que llegué a Casa do Caminho, la naturaleza y el área que se encuentra me sorprendió. La casa que yo vivía con otros tres voluntarios era simple y básica, pero me acostumbré rápidamente a la habitación y la ducha de agua fría.

Por supuesto, los primeros días fueron un poco difíciles y se necesita algún tiempo para conocer a la gente y todo el sistema. But as soon as I knew my way around there was no more time for getting home sick.

He disfrutado mucho trabajando como coordinador médico. En este puesto de trabajo estaba trabajando sobre todo por mi cuenta. Yo estaba a cargo de mi propio horario, de tomar decisiones y encontrar soluciones. Esta independencia de trabajo y la responsabilidad que tuve fue una experiencia nueva para mí. Otra parte interesante de mi trabajo fue que tuve la oportunidad de conocer a un gran número de médicos locales y personal del hospital. Fue un placer  para mí representar a Casa do Caminho  para encontrar nuevos médicos que estaban dispuestos a ayudar a la organización. El hecho de que podía pasar mucho tiempo con los niños solo (a la espera de la cita en el dentista o en hospitales) fue una gran manera de construir relaciones con ellos. Además de todas las cosas positivas, hay veces en las que yo estaba molesto y cansado de esperar 6 horas en una sala de espera demasiado llena, o por los médicos que-en mi opinión-no hicieron un buen trabajo. Viniendo de un país burocrático, estricto y bien organizado, me tomó bastante tiempo hacer frente a estas diferencias culturales. Al entender el sistema de salud brasileño, aprendí a demostrar la persistencia, firmeza y paciencia.

 
  

 



 Otra parte de mi trabajo fue hacer cambios en el ambulatorio. Una vez más, me dio la oportunidad de relacionarse con los niños y tener una cierta rutina casi todas las tardes. Como soy un estudiante de medicina, esta parte de la jornada fue muy especial para mí, ya que era capaz de ayudar a los niños de inmediato cuando se encontraban con dolor (sobre todo las pequeñas cosas, como los cortes, las astillas, las verrugas, dolores de cabeza, piojos, etc ) y para consolarlos. Los niños utilizan el tiempo para hablarme acerca de su día, hacerme preguntas sobre el cuerpo humano (había carteles educativos en la pared con imágenes médicas) o simplemente disfrutar con mi atención. Una vez más, fue una buena experiencia para mí tener la responsabilidad de todos los suministros médicos y aprender a ser estrictos con los niños, por ejemplo, cuando querían o vendas de la medicina sin necesidad de ella.

Por supuesto, la vida en una comunidad tan grande trae problemas también. A menudo, había veces en que tuve la sensación de que nadie me escuchaba nada de lo que pedía. He entendido que esto era sólo porque todo el mundo en nuestro grupo tenía mucho trabajo por hacer y todo el mundo se sentía perdido a veces. En mi opinión, ayudaría situar a los voluntarios más juntos, para tener más dinámica de grupo y el ambiente familiar. Otro hecho que resultó irritante para mí fue que nunca pude realmente hacer ningún tipo de comentarios. I just assumed that as long as nobody was criticizing my work, they were pleased with my work. Nadie criticó nunca mi trabajo porque estaban agradecidos por él. Hubiera sido agradable recibir algunas críticas para obtener algunas ideas sobre cómo mejorar.

 

 

Los seis meses que pasé en la Casa do Caminho pasaron muy rápido. Para mí, cada día era una aventura, y hasta ahora aseguro que es la experiencia más especial y poderosa que he hecho. Fue muy difícil para mí a salir y aún ahora-dos meses después-pienso en Casa do Caminho casi a diario echo mucho a los niños de menos.

Fue maravilloso ser parte de esta gran comunidad y vivir una vida totalmente diferente para un cambio. I hope instantly that I can come back to Casa do Caminho again one day. Espero poder volver a Casa do Caminho de nuevo algún día.

Pia Engelbracht

 

La experiencia de Alba y Belem

 

 

Somos dos voluntarias de La Rinconada, un pequeño pueblo de Sevilla, al sur de España. Fuimos voluntarias de Casa do Caminho desde noviembre hasta mayo, una experiencia que nos ayudó a ver el mundo desde otra perspectiva muy diferente a la que teníamos cuando vivíamos en Europa.

Cuando llegamos no sabíamos muy bien dónde íbamos a realizar nuestro trabajo, tampoco hablábamos portugués. De hecho, en un principio queríamos trabajar con niños pequeños, pero necesitaban más ayudas con las adolescentes, ya que eran más problemáticas y siempre tenían más dificultades a la hora de encontrar voluntarias.
Así, nos vimos viviendo de la noche a la mañana en una casa a medio construir y con 12 adolescentes. Nuestra tarea no era fácil: teníamos que convertir aquello en un hogar!!! En un inicio todas las niñas eran muy amables con nosotras, pero en poco tiempo empezaron a relucir la dificultad de nuestra tarea. Teníamos como misión educar a esas adolescentes y no siempre era sencillo. Reñíamos con ellas para que fueran puntuales en la escuela, para que realizasen sus tareas, que fueran más responsables en las actividades extraescolares, etc. En fin, en poco tiempo, pasamos a ser de unas voluntarias maravillosas a ser las “tias chatas”, aunque en el fondo lo que comenzaba era una verdadera relación de cariño entre nosotras.


Poco a poco fuimos aprendiendo portugués o más bien las niñas fueron entendiendo el español, así la comunicación fue mejorando. No sabemos muy bien si nosotras hemos enseñado algo a ellas o fueron ellas las que nos enseñaron. Pero tenemos la certeza de que fue una experiencia positiva para todas nosotras.
No sólo nos limitábamos a trabajar en casa Cam, sino que nuestra tarea consistía en mucho más: ayudar en la huerta, reparar la casa, buscar donaciones, acompañar a los niños al médico... Era un trabajo de 24 horas, que en poco tiempo acabó por convertirse en un estilo de vida.

En general, podemos decir que nuestra experiencia fue muy enriquecedora, pero no sólo por nuestra convivencia con las niñas, sino también por tener la posibilidad de conocer cómo vive la gente en una comunidad rural de Brasil, bastante pobre, y por compartir nuestra experiencia con personas maravillosas que dan todo lo que tienen y más por estos niños. Como Verónica y Renato, Tuca, Bart y, por supuesto, el resto de voluntarios procedentes de todos los lugares del mundo y que gracias a todos ellos se puede realizar este proyecto.

Alba+Belén

Modificado el ( Wednesday, 25 de November de 2009 )
 
spacer
girls.png
webmaster 2008 casadocaminho
Joomla Templates by JoomlaShack Joomla Templates by Compass Design